Comenzamos la Cuaresma «Como él»

El pasado miércoles celebramos con alegría y recogimiento el inicio de la Cuaresma con el Miércoles de Ceniza, un tiempo especial para preparar nuestro corazón hacia la Pascua.

Los alumnos de Primaria, Secundaria y Bachillerato participaron en la celebración y en la imposición de la ceniza en la iglesia del Iglesia del Carmen, mientras que los más pequeños de Infantil vivieron este momento tan significativo en la capilla de nuestro colegio, en un ambiente cercano y adaptado a su edad.

La ceniza, impuesta sobre nuestra frente, nos recuerda la llamada a la conversión y al deseo de volver nuestro corazón a Dios. Es un signo sencillo, pero profundo, que marca el inicio de un camino de cinco semanas hacia la Cruz y la Resurrección.


«Como Él»: de la mano de San Francisco

En sintonía con el lema de este año, «como Él», queremos vivir esta Cuaresma acompañados por San Francisco de Asís, tomando su vida como inspiración para nuestro propio proceso de conversión.

A lo largo de estas cinco semanas recorreremos un itinerario espiritual que nos ayudará a acercarnos a Jesús en la Cruz, ofreciendo nuestro amor al Amor que no es amado. Como San Francisco, deseamos llegar a decir:

«Te suplico, Señor, que el ardiente y dulcísimo poder de tu amor se apodere de mi mente y así yo sepa morir por amor de tu amor, que tuvo la compasión de morir por amor de mi amor».

Cada semana uniremos un fragmento del Evangelio del domingo con un episodio de la vida de San Francisco. De esta unión brotarán cinco actitudes concretas que estamos llamados a cultivar:

  • Conversión
  • Desprendimiento
  • Escucha
  • Misericordia
  • Amor

Construimos juntos la Tau

Para ayudarnos a vivir este camino día a día, iremos formando una Tau, signo franciscano que nos acompañará durante toda la Cuaresma.

En ella aparecerá escrita la palabra que nos exhorta a trabajar una actitud concreta y estará representada con una escena de la vida de San Francisco. La colocaremos en un lugar visible del colegio y de las aulas para que nos recuerde, cada jornada, el compromiso adquirido.

Además, para introducir cada momento de oración, escucharemos un fragmento de la canción del objetivo pastoral de este curso, ayudándonos a centrar el corazón y a disponernos a encontrarnos con el Señor.


Comenzamos así un tiempo de gracia, reflexión y crecimiento interior. Que, como San Francisco, podamos abrir nuestro corazón al amor de Dios y vivir esta Cuaresma verdaderamente «como él».

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